Hemos podido probar la beta de Star Wars Battlefront unos días antes de que se abra al público y os contamos nuestras impresiones.

SW-Battlefront

Tendría que pensar mucho para dar con una saga de videojuegos, libros o películas que pudiera compararse en repercusión a Star Wars, la que es una de las propiedades intelectuales más trascendentes de la historia sin asomo de duda. Es por ello lógico que, a las puertas del estreno de su séptima entrega cinematográfica, sea exagerada la expectación que está levantando Star Wars Battlefront.

Y es que la marca vuelve a los videojuegos triple A después de un tiempo considerable y, con Electronic Arts y DICE al mando, lo hace por la puerta grande. Y entrando por los ojos. Lo primero que uno se encuentra al tomar los mandos es un apartado técnico escandaloso que pasa la mano por la cara a la práctica totalidad de los videojuegos lanzados a día de hoy. Recreación de terreno, vehículos u objetos (gracias a la fotogrametría), modelados de personajes, efectos de partículas, explosiones, etc. Todo raya a un nivel excepcional.

Pero si DICE consigue entrar por los ojos gracias al Frostbite 4, las primeras sensaciones con el mando en la mano también son realmente satisfactorias (dejando de lado pequeños tirones y movimientos bruscos debidos a problemas puntuales de conexión). Ha pasado mucho tiempo desde el último Battlefront y han sido muchos los Call of Duty, Battlefield, Halo o Titanfall que hemos jugado desde entonces y quizá a algunos jugadores les cueste adaptarse a ciertas características: disparamos armas láser con lo que no hay cargadores ni, por tanto, recarga pero sí una especie de sobrecalentamiento que podemos evitar pulsando un botón en un momento determinado (mecánica muy parecida a la recarga activa de los Gears of War) y, por otro lado, uno puede tener la sensación de estar ante un esquema de control que puede parecer demasiado simple.

fuente: http://hipertextual.com/

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